Historia de Éxito Jael Escamilla

Mi Historia de Éxito con Isagenix

Jael Escamilla

Mi historia es quizá como la de algunas personas que estamos en Isagenix, empezamos con Isagenix buscando una solución a nuestros problemas y termino siendo lo mejor que nos ha pasado en la vida, a mis 39 años me siento mejor que cuando tenía 17 años ya que mis hábitos eran muy malos y afecte mi salud demasiado.

Yo era una niña con bulimia, cosa que nadie sabía ya que sabía hacerlo muy bien, siempre fui una niña muy delgada hasta los 17 años, porque mis padres se separaron y entré en una depresión fuerte, por lo mismo se me iba el hambre. Pasó el tiempo y “superé” la depresión y empecé a comer compulsivamente, me daban ataques de ansiedad, hasta que me vi en un peso de 59 kilos, sin embargo, siempre había pesado 48 kilos ya que como les mencioné anteriormente fui muy delgada y mido 1.55.

Yo me veía gorda, empecé a tener problemas alimenticios y devolvía mis 3 comidas del día y así estuve hasta los 30 años; unos días antes de mi cumpleaños 30 me detecté una bolita en uno de mis pechos y yo traumatizada pensando e imaginándome todas las consecuencias de las quimioterapias le hice una promesa a Dios, que ya jamás volvería a vomitar ya que sabía muy bien que estaba dañando mi cuerpo, antes de todo esto ya había tenido problemas muy fuertes de gastritis por la falta de alimento y aparte me laxaba porque según yo era estreñida, cuando llegue a mi peso o a estar “flaca” ya solo devolvía 2 comidas al día y después 1 pero ya era muy tarde porque me descalcifique y después me dolía todo mi cuerpo hasta que un día comencé con problemas de los huesos y ya no me podía levantar de la cama y tenía que bajar las escaleras sentada.

A los 35 años me embaracé y pensé que iba a tener muchos problemas por mi descalcificación, gracias a Dios mi embarazo fue “normal” porque no dormía por las noches por dolores insoportables en mis piernas, tenía que levantarme a caminar y darme masajes en las piernas, nace mi hijo y nació completamente sano; a mi esposo le platiqué como al año de que nos casamos porque no quería caer en eso otra vez y recibí mucho apoyo de su parte aunque yo seguía haciéndolo a escondidas, me pagaba nutriólogos y gimnasios pero yo no lograba llegar a mi peso ideal, en mi embarazo subí 20 kilos que nunca logré bajar con nada, hice de todo.

Un día encontré a Rosk la que ahora es mi coach y fue en un momento muy triste de mi vida, mi esposo tenía 3 años desempleado y los gastos eran muchos y realmente en ocasiones ni para pagar nuestra renta teníamos, yo quería el sistema total porque sabía que era el que me ayudaría a cumplir mis metas de peso, pues me endeude con una tía de mi esposo a escondidas, le dije que por favor no le dijera a mi esposo y me dijo que si, que contaba con su discreción y así fue, me llegó mi sistema y dije no sé cómo lo voy a pagar pero ya está aquí, yo le dije a mi esposo mentiras piadosas porque le dije que me lo había regalado una amiga, sin embargo  el me creyó.

Rosk me empezó a hablar del negocio y dije ay no claro que no yo no conozco a nadie aquí en Puebla, aparte en nuestra desesperación pusimos un carro de comida (hamburguesas al carbón) él y yo preparábamos la carne y todo el día estábamos trabajando, a mi hijo casi no lo veía porque yo tenía que apoyar a mi esposo y nos lo cuidaba mi suegra. Así que para mí esto de vender productos para bajar de peso estaba fuera, no tenía tiempo y aparte soy de Monterrey y casi no conocía a nadie más que a la familia y la familia jamás va a créenme hasta que vean resultados y le decía… si, ok… pero fue tanto que me hablo del tu más dos, ellos más dos y que la ayudaría a cumplir una meta, dije pues nada pierdo publicando las fotos de los testimonios que había visto.

Había días que no me daba abasto para contestarle a tanta gente que me pedía informes y como arte de magia a la semana me hice consultora y empecé a tener ganancias, eso me lleno de gusto porque empecé a inscribir y a inscribir gente y pude pagar mi deuda y hasta me sobró y empecé a ayudarle a mi esposo con los gastos y deudas que teníamos, le dije que ya no fuera a vender hamburguesas porque para mí era desgastarte y no ver a mi hijo me angustiaba, decidió que él me apoyaría en Isagenix… empecé a dedicarme a esto y a generar ganancias considerables ya he llegado a mis 5 ciclos y hoy sigo en el camino y él lo está consumiendo también y sigo ayudando a más gente a transformar sus vidas y así decidí inscribirme al Reto IsaBody, en octubre termino mi segundo Reto y ya inscribí a mi esposo y ahora voy por mi  rango de consultor Sr.

Lo único que quiero es seguir toda la vida con Isagenix.

¡Yo soy Jael y soy 100% Isagenix!