image6

El 5 de abril del 2016, Luis Álvarez, Ironman y alpinista mexicano, inició su camino para cumplir uno de sus más grandes sueños, llegar a la cima del Everest.

image2

Desde el inicio, el viaje se convirtió en una aventura, en donde el gobierno Chino los mantuvo retenidos en Katmandú hasta que autorizaran poder iniciar su ascenso a la montaña. Una vez que tuvieron respuesta comenzaron con el proceso de aclimatación  de su cuerpo a alturas en donde el ser humano normalmente no puede vivir, subiendo y bajando entre los diferentes campamentos, teniendo Luis como alimento las malteadas IsaShake, IsaBar y sopa caliente para que su cuerpo tuviera el menor desgaste posible.

image4

Durante el camino, Luis se enfrentó a situaciones en las que su estado de salud no era el óptimo, pero gracias a su fortaleza mental, sus años de entrenamiento, su espiritualidad, humildad y sencillez decidió seguir adelante y llegar a la altura máxima que él considerara prudente, teniendo como resultado que cada día rompiera su record, hasta que el domingo 22 de mayo, Luis logró llegar a la cima del Everest llevando el nombre de México e Isagenix en alto, sin embargo la situación dio un giro inesperado. Durante su descenso Luis perdió la vista al 100% al llegar al campamento C3 ubicado a 8,300mts., en donde inicio una historia de solidaridad y rescate por parte de Jorge Salazar y Jorge Hermosillo, quienes decidieron no llegar a cumbre y ayudar a Luis en su descenso. Al llegar al campamento localizado a C1 a 7,100mts. Pablo Celaya se une al equipo de rescate, bajando a Luis por inclinaciones de más de 80 grados. Durante 3 días su guía fueron cuerdas y ojos de los que lo rodeaban.

“Es impresionante no tener la consciencia de lo que está a tu alrededor, ahora tengo mucho más consciencia del esfuerzo que pasan las personas invidentes en su vida diaria”, comenta Luis en su llamada el día de ayer con el equipo Isagenix.

Al llegar al campamento base avanzado en donde recibió los primeros auxilios de parte de la Dra. Patricia Arizmendi, y le dieron la buena noticia que el problema de visión es una situación reversible.

Luis caminó 9 horas viendo únicamente sombras para ser evacuado en iniciar su camino para regresar a casa, en donde su familia y todo Isagenix lo estaremos esperando para recibirlo con los brazos abiertos.

13254078_1606088773036261_2855144329371804756_n

¡Felicidades Luis, gran representante mexicano y orgullosamente Team Isagenix!